Fototerapia para prurito crónico en CDMX: alivio clínico de la picazón persistente.
La picazón crónica sin causa aparente es uno de los síntomas más difíciles de tratar en dermatología. La fototerapia UV es una de las pocas alternativas con evidencia clínica para el prurito crónico que no responde a antihistamínicos ni a corticoides. El Dr. Fernando Blancas evalúa la causa y diseña un protocolo específico.
¿Qué es el prurito crónico?
Prurito crónico: picazón persistente que no responde a antihistamínicos.

Picazón que persiste por más de 6 semanas

Interrumpe el sueño, genera ansiedad, lesiones por rascado
Acción sobre fibras nerviosas y mediadores inflamatorios
Cómo trata la fototerapia
Fototerapia UV para prurito crónico: el mecanismo
Reduce la densidad de las fibras superficiales que generan picazón
Modula su liberación en la dermis
Resultados esperados con fototerapia para prurito crónico
Reducción del prurito desde las primeras 3 a 5 sesiones en muchos casos.
2 a 3 sesiones por semana según el protocolo definido.
20 a 30 sesiones en el ciclo inicial.
Períodos prolongados sin prurito en pacientes con buena respuesta.
¿Es para mí?
Quién es candidato y quién no
Urticaria crónica, liquen plano, prurito acuagénico o idiopático.
Cuando es síntoma secundario importante de otra condición.
Requiere evaluación cuidadosa por afectación al metabolismo de la luz UV.
No se inicia tratamiento sin haber identificado el origen del prurito.
Testimonios
Resultados que hablan por sí solos
cuando antihistamínicos no son suficientes
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes sobre fototerapia para prurito crónico
Funciona mejor para el prurito de origen dérmico o inmunológico. Para el prurito asociado a causas sistémicas como insuficiencia renal o hepática, el resultado depende del control de la enfermedad de base. El Dr. Blancas evalúa el origen antes de iniciar.
Algunos pacientes sienten una reducción del prurito desde las primeras 3 a 5 sesiones. Un protocolo completo generalmente contempla 20 a 30 sesiones.
Depende de la causa. En muchos casos la fototerapia logra períodos de remisión prolongados. Algunos pacientes requieren ciclos de mantenimiento periódicos.
No necesariamente. El médico evalúa la medicación actual y determina si es necesario hacer algún ajuste antes o durante el tratamiento.
No se espera empeoramiento. En las primeras sesiones puede haber un leve enrojecimiento de la piel, pero no aumento del prurito. El médico ajusta la dosis para garantizar tolerancia desde el inicio.